E-Commerce

comercio electrónico

Un E-Commerce, o Electronic Commerce, cuya traducción literal es «Comercio Electrónico», consiste en la compra y venta de productos y servicios a través de internet, sea directamente a través de portales y páginas webs como a través de redes sociales o aplicaciones. Comúnmente, aunque el término se usa tanto para la compra como la venta, se lo usa para identificar a las entidades o individuos que venden u ofrecen servicios.

Origen del e-commerce

Se podría afirmar que los abuelos del e-commerce eran las primeras empresas dedicadas a la venta por catálogo. Debido a que lo que caracteriza a un comercio electrónico es precisamente su capacidad telemática, podemos afirmar que estos sistemas fueron quienes sentaron precedente.

La venta o la prestación de servicios a distancia ha ido evolucionando de diferentes maneras. Desde éstos primeros catálogos, hemos pasado por la venta telefónica o incluso las famosas «teletiendas». No obstante, siempre habían sido una alternativa minoritaria a la compra tradicional.

No obstante, de nuevo es internet y su masificación quien cambia totalmente el tablero. Ya con prácticamente cualquier ciudadano teniendo disponible internet en su teléfono móvil, el e-commerce es tan común como el comercio normal. Es más, la reciente crisis sanitaria ha disparado su uso. Hoy en día es tan habitual comprar por internet como hacerlo en un establecimiento. Y no sólo eso, si no que hace mucho más barato y sencillo convertirse en autónomo y vivir de tu propio e-commerce.

Tipos de comercio electrónico

Aunque cualquier comercio electrónico puede ser considerado e-commerce, esta etiqueta tan amplia incluye mucho más que una tienda online. A continuación explicamos los principales tipos de e-commerce existentes.

  • B2B (Business-to-Business): Se trata de comercio electrónico enfocado a las empresas como clientes. Por hacer una analogía con el comercio tradicional, es el equivalente a un mayorista. Ejemplo: Tiendas online de maquinaria industrial o una fintech de Recursos Humanos.
  • B2C (Business-to-Consumer): Son los comercios online más conocidos, básicamente portales que venden productos o servicios a clientes a través de internet. Ejemplo: Amazon, Netflix, Financiar24 y prácticamente la gran mayoría de servicios de comercio online.
  • C2B (Consumer-to-Business): En este tipo de comercio electrónico, son los minoristas quienes ofrecen sus productos o servicios a las empresas. Ejemplos de ésto serían plataformas donde los usuarios ofrecen sus servicios a empresas, como portales de trabajo.
  • C2C (Consumer-to-Consumer): Por último, cuando se trata de negocios entre minoristas, hablamos del modelo C2C. Esto incluye desde portales de venta de productos de segunda mano como Ebay, hasta redes sociales en las cuales se ofrezcan servicios o productos de manera individual y no como empresa.

Es importante recalcar que muchas empresas se dedican a varios sectores del e-commerce. Por ejemplo, Amazon hace B2C cuando vende sus productos, B2B cuando es usada como intermediaria de pago para empresas y C2C cuando vende productos particulares.

montar tu propio comercio electrónico o e-commerce
Montar tu propio e-commerce puede ser tan sencillo o complicado como tú quieras, suponiendo desde unos ingresos extra a nuestra actividad a jornada completa.

Montar tu propio E-Commerce

Como puedes ver, obtener dinero a través del e-commerce puede ser tan sencillo como anunciar por Facebook que vendes tus pinturas. Por ello, antes de lanzarte, has de tener clara tu idea de e-commerce. Éstas son las más habituales:

  • Tienda Online. El modelo más clásico, tendrás que ofrecer unos productos a través de un sitio web, lo que requerirá inversión tanto en la construcción del sitio como en los productos a vender o su manufacturación. Esto incluye del dropshipping, una modalidad en la que tú no eres quien envía o almacena los productos, y el comercio por afiliación, donde vendemos productos de terceros.
  • Marketplace. En este caso, nosotros no seremos la tienda, pero seremos quienes ofrecen los productos. Ésta es una versión más cómoda, y ejemplos de marketplaces son webs como Amazon o Ebay, donde particulares venden sus productos a través de dichos portales.
  • Redes Sociales. Cada vez es más común usar sólo redes sociales para vender nuestro producto o servicios. Fotógrafos en Instagram o expertos en Márketing a través de YouTube, todo vale para vender nuestros productos o servicios.

Piensa que, como en todo negocio, cuantos menos intermediarios y más inversión, mayor retorno. Pero aquí tendrás que plantearte si quieres simplemente obtener unos ingresos extra o vivir de tu e-commerce a tiempo completo.