Encuentra el mejor préstamo rápido

La búsqueda de financiación es una tarea habitual para muchas personas y empresas. La necesidad de una inyección de dinero no suele ser algo que suela surgir de la noche a la mañana. Pero en algunos casos puede ser que sí: gastos no previstos, necesidad de inversiones imprevistas, de cualquier naturaleza, que hay que acometer enseguida. Es ahí donde entran en juego los préstamos rápidos que, como su nombre indica, se caracterizan por una extrema brevedad en lo que al tiempo de tramitación se refiere.

Tipos y características de préstamos rápidos

Una característica de los préstamos rápidos es que suelen tener menos exigencias de aprobación y te obligan a realizar menos trámites. Hasta aquí, todo parecen ventajas. ¿Dónde está el truco, pues? Esta es una pregunta fácil de contestar: simplemente, son más caros, tienen tipos de interés y, a menudo también, comisiones más altas.

Son, pues, una opción que en principio sólo debería ser interesante en dos situaciones muy concretas: extrema urgencia o dificultades para que te concedan un préstamo normal (dificultades que pueden desprenderse de un mal historial de crédito personal, o de una escasez de ingresos demostrables). En efecto, a cambio del plus en el tipo de interés, las empresas que conceden estos créditos son más flexibles y las posibilidades de que te los concedan son más altas

En realidad, estas empresas tienen que ser más flexibles quieran o no,  porque prácticamente nadie con buenos ingresos y un historial de crédito impoluto va a pedirles un préstamo a ellos teniendo en cuenta que son la opción más cara.

Aquí tienes una lista de los tipos de préstamos rápidos más comunes

Préstamo pre-concedido

A diferencia del resto de préstamos que comentaremos, este no lo tienes ni que pedir. Si eres buen cliente de algún banco, sin impagos y con una buena nómina o empleo (los bancos sienten una atracción irresistible por los funcionarios) es posible que te lleguen ofertas de créditos por correo o por la misma web. En muchos casos, basta con un clic para tener este dinero automáticamente en tu cuenta. Sí, al instante. Suena bien, ¿verdad? Es muy cómodo y muy tentador, vale, pero debes saber que este préstamo te saldrá más caro (ya sabes, interés, comisiones) que si lo negociaras al modo “clásico” el préstamo de esta misma cantidad en esta misma entidad. O sea que, si se trata de verdad de una emergencia, vale, pero si lo quieres para cambiar tu tele de 32 pulgadas por otra de 70, sería más prudente acercar un poco más el sillón al televisor y esperar un poco.

Este tipo de oferta de crédito instantáneo también puede llegarte de cualquier entidad de crédito con la que ya hayas cerrado y pagado satisfactoriamente algún préstamo o crédito previo.

Préstamos a plazo extra – corto

Habrás visto anuncios por la tele de empresas que te ofrecen cantidades, generalmente no muy grandes, de dinero a devolver en pocas semanas. En la mayoría de los casos no puedes devolver el crédito en cuotas. Por ejemplo, te prestan 500 euros y, a las dos semanas o al mes (el plazo puedes determinarlo tú), tienes que pagarles 570 (el pago final depende del plazo). Y aquí paz y luego gloria. Hay infinidad de empresas de este tipo que puedes localizar en dos clics en internet.

Es cierto que son poco exigentes con el cliente. A veces incluso aceptan a quienes tienen mal crédito o están en listas de morosos. También es cierto que apenas hay trámites en el proceso de solicitud: rellenar un formulario, mantener una entrevista telefónica cuando te llamen y poco más. Tampoco les interesa saber para qué quieres el dinero. Y en un sólo día puedes tenerlo en tu cuenta.

¿Por qué exigen tan poco? Porque ganan muchísimo, tanto que pueden compensar los préstamos fallidos y seguir teniendo importantes beneficios. Resumiendo: aunque no lo parezca a primera vista, son super-hiper-mega caros. Pongamos un ejemplo simple para entenderlo: pides 100 euros y al cabo de un mes debes devolverles 132 €. ¿Qué tipo de interés estarás pagando? ¡Pues ni más ni menos que el 2830%!

Porque el T.A.E., que es el tipo de interés, se calcula anualmente, no por días, ni semanas, ni por meses. Si estas entidades de préstamo invirtieran sus fondos en el mercado bancario podrían aspirar a un tres o a un cuatro por ciento de TAE. Hay una gran diferencia, ¿verdad?

Préstamos ligados a compras con financiación

Muchos comercios online, incluyendo los más conocidos, ofrecen financiación para la compra de sus productos. Es decir que, si tienes que sustituir tu lavadora catastróficamente averiada y no tienes el dinero necesario, en vez de recurrir a un préstamo de una entidad financiera de cualquier tipo puedes acogerte a la oferta de financiación del comercio. Normalmente, trabajan con una o dos entidades de préstamo. Tendrás que solicitar el pago a plazos y, si la cantidad no es excesivamente alta y tu historial de crédito no es excesivamente malo, te concederán el pago a plazos y podrás comprar el producto. La aceptación puede ser instantánea en un plazo razonablemente corto, con pocos trámites.

Préstamos intermedios

Son préstamos, de entidades financieras especializadas, por lo general algo más rápidos y más caros que los que podría ofrecerte un banco. Son también un poco menos exigentes con las condiciones de concesión, lo que no significa que no vayan a examinar detenidamente tu expediente. Te exigirán información sobre ingresos, obligaciones y gastos pero, si te aprueban la solicitud, la tramitación y el ingreso del dinero lo harán en cuestión de días.

Entidades buscadoras de créditos

Son como agregadores, como comparadores. Te piden tu información y tus necesidades en cuanto a importe y plazo del crédito y, con todo en la mano, negocian con varios bancos o entidades de crédito en búsqueda de la mejor oferta o, al menos, de alguna que ofrecerte. Normalmente cobran una comisión por el servicio a la entidad que concede el préstamo, no a ti.

Tarjeta de crédito

como ya sabrás, es posible fraccionar los pagos mensuales de tu tarjeta de crédito. Puedes hacerlo directamente en la página web del banco emisor, sin más trámites. Eso te permite usar todo el saldo que tengas ahí para pagar lo que tengas que financiar (si te alcanza, claro). No obstante, debes saber que el tipo de interés que te aplicarán es cercano al 20%, el doble o el triple de lo que te costaría un crédito normal.

Préstamos rápidos con garantía

Son préstamos avalados por una propiedad. El ejemplo más claro sería poner tu coche como garantía. No te pedirán prácticamente más que eso. Y son rápidos, pero no tanto, ya que tienen que enviar a uno de sus técnicos para que le eche un vistazo al vehículo y lo valore. El tope del crédito lo determinará esta valoración. Lo normal es que, mientras pagues puntualmente los plazos, te permitan seguir usando el vehículo. Es posible, no obstante, que te exijan alguna ampliación del seguro de tu vehículo, dependiendo de cómo lo tengas.

» Más información: ¿Puedes tener varios préstamos? ¡Infórmate!

Evalúa tu capacidad de pago

Visto lo visto, antes de solicitar cualquier préstamo, debes evaluar tu capacidad de pago para asegurarte de que podrás hacer frente a los pagos mensuales del préstamo sin poner en riesgo tu situación financiera. Esto también te permitirá determinar cuánto puedes permitirte pedir prestado y a qué términos y plazos de pago se adapta mejor tu presupuesto.

Para evaluar tu capacidad de pago lo primero que debe hacer es calcular tus ingresos y gastos mensuales. Esto te dará una idea clara de cuánto dinero tienes disponible cada mes para hacer los pagos del préstamo. Además de los gastos fijos como el alquiler o la hipoteca, las facturas de servicios públicos y los gastos de transporte, debes tener en cuenta otros gastos variables, como las compras de alimentos, el entretenimiento y ropa.

Una vez  tengas una idea clara de tus ingresos y gastos mensuales, puedes calcular su presupuesto mensual. Esto te ayudará a determinar cuánto dinero tienes disponible cada mes para hacer los pagos del préstamo sin poner en riesgo tu situación financiera. Asegúrate de tener en cuenta cualquier gasto anotándolo con un boli y un papel o con un Excel, revisando tus gastos corrientes y tus ingresos actuales y futuros. Una resta de ambos elementos te mostrará de cuánto dispones para hacer frente a las cuotas del préstamo. Recuerda siempre dejar un margen para cualquier emergencia.

Pedir un préstamo sin hacer eso antes, es un poco como ponerse a caminar sobre un alambre sin red: puede que no te caigas, pero si te caes, el trompazo puede ser aúpa.

Pedir varias estimaciones

No te quedes nunca con lo primero que te ofrezcan porque los estudios sobre la concesión de un crédito, rápido o no, suelen ser gratuitos. Por ello te aconsejamos que lo pidas en varios préstamos y en diferentes entidades. Y cuando los tengas, compara las condiciones. A veces, las diferencias son importantes.

Entre aquellas propuestas para las que cumplas los requisitos de aprobación, compara los siguientes elementos:

  • Tipo de interés: es la base de lo que te va a costar el préstamo. Por ello tiene una gran importancia.
  • Comisiones: además de los tipos de interés muchas entidades de préstamo cobran comisiones por la gestión del préstamo, por la demora en el pago de las cuotas o por la amortización anticipada del préstamo. Asegúrate de revisar bien si existen estas comisiones antes de aceptar el préstamo.
  • Tiempo de aprobación y concesión del préstamo: estamos hablando de préstamos rápidos por lo que no debería haber diferencias significativas en los tiempos de aprobación y transferencia del dinero.
  • Reputación de la entidad de préstamo: es importante comprobar este dato a la hora de comparar préstamos. Investiga y lee las opiniones de los clientes para conocer la experiencia de otras personas con la financiera. Las opiniones menos sesgadas las encontrarás en los foros independientes.

Solicitar y recibir el mejor préstamo rápido

Una vez que hayas investigado y comparado a las entidades de préstamo, evaluado tu capacidad de pago, comprendido los términos del préstamo y valorado alternativas de financiación, puedes solicitar el préstamo rápido que mejor se adapte a tus necesidades.

Para solicitarlo deberás proporcionar información personal y financiera a la financiera, tales como tu nombre completo, dirección, información de empleo y detalles de tu cuenta bancaria. Es importante asegurarse de proporcionar información precisa y completa para evitar demoras en la aprobación del préstamo.

Una vez que hayas solicitado el préstamo la financiera revisará tu solicitud y realizará una verificación del crédito. Si lo aprueba, recibirás una oferta de préstamo con un contrato que detalla todos los pormenores del mismo.

A partir de ahí debes cuidar de hacer los pagos a tiempo para evitar cargos por demora en el pago y mantener un buen historial crediticio. Si tienes problemas para pagar las cuotas en plazo, comunícate con el prestamista lo antes posible para discutir otras opciones de pago.

Solicitar y recibir un préstamo rápido implica proporcionar información personal y financiera a la entidad financiera, revisar y aceptar los términos del préstamo y hacer los pagos a tiempo.

Mantener un buen historial crediticio

Mantener un buen historial crediticio es vital no solo para obtener la aprobación para préstamos futuros, sino también para obtener tipos de interés más bajos y condiciones más favorables en préstamos y otros tipos de financiación. A continuación te detallamos algunas medidas que puedes tomar para mantener un buen historial crediticio:

  1. Hacer los pagos a tiempo: es la manera de mantener un buen historial crediticio.
  2. Utilizar el crédito de manera responsable: y no gastar más de lo que puedes permitirte pagar. No abusar del uso de tus tarjetas de crédito y no solicitar demasiado crédito al mismo tiempo.
  3. Comprobar el estado de tu historial crediticio regularmente: con el fin de asegurarte de que no contenga errores o información incorrecta. Puedes solicitar esta información online, aunque probablemente te cobrarán una pequeña cantidad. Si encuentras algún error comunícate con la agencia que realiza el informe de crédito para corregirlo.
  4. No cerrar cuentas de crédito antiguas: ya que las cuentas de crédito antiguas pueden tener un impacto positivo en su historial crediticio. No cierres cuentas de crédito antiguas, aun cuando no las utilices.
  5. Comunicarse con las financieras si tienes problemas para hacer frente a los pagos: si esto ocurre comunícate con la entidad de crédito lo antes posible para valorar otras opciones de pago.

FAQ

¿Cuánto tiempo tarda en aprobarse un préstamo rápido?

El tiempo de aprobación para un préstamo rápido varía según la entidad financiera y la información que les proporciones. En general, los préstamos rápidos están diseñados para ser aprobados rápidamente y recibir una respuesta en cuestión de minutos. Sin embargo, la financiación puede tardar entre uno y tres días hábiles en llegar a tu cuenta bancaria.

¿Puedo obtener un préstamo rápido si tengo un mal historial de crédito?

Sí, es posible obtener un préstamo rápido si no tienes un buen historial de crédito, pero tus opciones se verán muy limitadas y probablemente acabarás pagando un tipo de interés más alto.

¿Puedo pagar mi préstamo rápido antes de la fecha de vencimiento?

Sí, la mayoría de las financieras permiten pagos anticipados sin penalización. De todos modos, lo que indique el contrato que has firmado es lo que prevalece respecto a los términos y condiciones que aplican al préstamo. De modo que, de nuevo, te exhortamos a que no firmes nada sin leerlo detenidamente antes

¿Puedo solicitar un préstamo rápido si no tengo trabajo?

Es posible que algunas entidades financieras te pidan que tengas nómina para aprobar un préstamo rápido. Aun así, hay opciones de financiación alternativas, como préstamos personales avalados, que pueden estar disponibles para personas sin empleo ¿Estás pensado que te saldrán aún más caros? ¡Aciertas!