Trucos para ahorrar dinero

cómo ahorrar dinero

Ahorrar, ese eterno problema. Por mucho que nos esforcemos, nos cuesta llegar a final de mes. Solemos echarle la culpa a nuestro salario, gastos o ingresos, pero muchas veces, aunque éste aumente o nuestros gastos disminuyan, nos sigue costando. Parece que hagamos lo que hagamos, somos incapaces de ahorrar.

No llego a fin de mes

Muchas veces, el problema para ahorrar es que, directamente, no llegamos a fin de mes. A unos pocos días de que recibamos nuestro salario, nos alimentamos de las sobras de la despensa y pasamos los días en casa. Y esto pasa cobremos 1.000 o 2.000 euros al mes.

Esto es debido, casi siempre, a que, cuanto más ganamos, más gastamos. Cuentos más gastos nos quitamos de encima, asumimos otros nuevos. Nuestro cerebro suele gestionar los ingresos de tal manera que nos movemos en un índice de gasto en el que nos sentimos más o menos cómodos.

Por ello, tenemos que analizar por qué somos incapaces de llegar a final de mes. Porque, seguramente, no es un problema de un mal balance de ingresos, si no de un exceso de gastos.

Ahorrar en suscripciones

¿Por qué pagar un gimnasio que no pisas? Ese servicio de películas online que no usas todos los meses; ¿No crees que alquilar la cinta te saldría más barato? Por no mencionar la ONG que a veces parece que debiera ayudarte a ti también.

No temas en cancelar suscripciones. Muchas veces pagamos mensualmente por servicios que no usamos, como medida de presión para usarlos. El mejor ejemplo es el gimnasio. Pero muchas veces no funciona y no tiene sentido pagar por algo que no disfrutamos, o no lo suficiente por su precio.

Abre un depósito

Guardar el dinero debajo de la cama, en una hucha de cerdo o en un tarro de cristal, además de estar pasado de moda y ser inseguro, es poco práctico. Poder acceder físicamente al dinero nos hará caer en la tentación, además que es una manera de que tu dinero acabe siendo devaluado por la inflación.

Abriendo una cuenta de ahorro o depósito, podrás no sólo tener el dinero en un espacio no físico, si no que podrás decidir ponerlo a plazo fijo, de manera que no puedas sacarlo antes de cierta fecha, y además ganar intereses con ello.

Transferencias automáticas

¡Promesa! Este mes harás esa transferencia a tu cuenta de ahorro con lo que te haya sobrado, sin olvidarte o acabar gastándote la mitad en algún capricho. Pero, como dice el dicho, «ojos que no ven, corazón que no siente»

Calcula cuánto quieres y puedes ahorrar mensualmente. El mismo día que suelas recibir tu nómina o ingreso, ordena todos los meses una transferencia automática a tu cuenta de ahorro.

Escoge una cantidad a ahorrar

Tienes que tener siempre claro cuánto quieres ahorrar al mes. Esto suele ser sencillo si tenemos unos ingresos y gastos fijos, pero por ejemplo, un autónomo podría no poder saber cada mes qué beneficio tendrá.

Una solución en estos casos es aplicar proporciones. Prueba ahorrar el 10% de tus ingresos: si va bien, aumenta la cantidad. Incluso podrías ahorrar siempre un mínimo que puedas asumir en tus peores meses, y luego ahorrar cualquier ingreso por encima de esa cifra.

Resarce tus errores

No pasa nada. Este mes, esos 100€ que ibas a ahorrar se han tenido que ir a reparar la moto. Son problemas puntuales que necesitan atenderse lo antes posible.

No obstante, si esto sucede, intenta resarcir esta puntualidad. El mes siguiente, intenta ahorrar 200€. Si no, 150€ los dos siguientes, así hasta que puedas mantener un ingreso fijo.

Ahorra en energía y suministros

No es un misterio que España es de los país más caros respecto a suministros. Por ello, antes que ahorrar, por ejemplo, en comida, y acabar teniendo una mala alimentación, es preferible ahorrar en suministros.

No se trata sólo de reducir el uso de la calefacción o la luz. Revisa tus contratos y averigua si la competencia tiene una oferta mejor. Como decimos en Top5Credits, comparar es la clave.

Evita el tarjetazo

Sales de fiesta y no quieres cargar con el monedero. Por ello, decides simplemente ir con tu DNI y tu tarjeta de crédito, para evitarte perder nada. El resto ya sabes cómo acaba: resaca y un temor a mirar los movimientos de la tarjeta.

Cuando se aproxima un gasto que promete ser descontrolado, como una fiesta o una salida de fin de semana, saca el efectivo que cubra tu presupuesto. Muchas veces, tirar de tarjeta puede irse de nuestro control, ya no sólo por las posibles bebidas, si no por no contar qué gastamos y qué no.

Prioriza para ahorrar

El consejo más clave es saber priorizar. No es necesario llevar una vida de celibato, ya que muchas veces gastar dinero en tu ocio es una inversión para tu salud mental. Se trata de saber si realmente necesitas algo o no.

¿Necesitas el último teléfono para mirar WhatsApp? ¿Esa chaqueta de invierno de cientos de euros te sirve en tu ciudad con temperaturas altas todo el año? Simplemente, piensa antes de comprar.