Cláusula Suelo

La cláusula suelo o suelo hipotecario es una cláusula contractual que establece el interés mínimo de una hipoteca de tipo variable. Esta cláusula, beneficia únicamente a las entidades bancarias. En las escrituras de préstamo hipotecario, suelen identificarse con los siguientes títulos: límites a la aplicación del interés variable, límite de la variabilidad o tipo de interés variable.

El índice que marca la tasación de una hipoteca de tipo variable es el Euríbor o IRPH. Los intereses de una hipoteca variable son la suma del Euríbor o IRPH y un porcentaje que fija el banco y que se revisa anualmente. Como el índice fluctúa de forma periódica, algunos bancos acordaron con los clientes unos topes para asegurarse un cobro mínimo. Es decir, el suelo hipotecario.

Por otro lado, los préstamos hipotecarios también cuentan con una cláusula techo. Con esta cláusula se limita a un máximo el interés a pagar. No obstante, suele establecerse por encima de los valores habituales del mercado, por lo que no es realmente efectiva ni beneficiosa para el prestamista.

Una nueva ley

Las cláusulas suelo se incluían en los contratos y préstamos hipotecarios a interés variable en España. Esto se hacía sin transparencia ni claridad para con el comprador de la vivienda y firmante de la hipoteca. Es por eso, por lo que se considera que era una cláusula abusiva, ilegal y nula.

El 16 de junio de 2019 entró en vigor en España la Ley Reguladora de Contratos de Crédito Inmobiliario. En esta se establece que todas las hipotecas tienen por defecto un interés mínimo del 0 %. Es decir, las entidades no pueden aplicar otro tipo mínimo y, por tanto, no se puede aplicar una cláusula suelo mayor al 0 %.

No podemos saber la cantidad exacta defraudada por las entidades bancarias, pero se cree que ronda entre los 3 000 y 7 000 millones de euros. Se calcula que unos tres millones de españoles pudieron verse afectados por el fraude, y que estos pagaban entre unos 3 000 y 6 000 € por estas cláusulas.

La cláusula suelo puede ser reclamada tanto por la vía judicial como por la extrajudicial.

¿Cómo reclamo la cláusula suelo?

Todos aquellos afectados por la cláusula suelo sin transparencia (han de ser consumidores y la cláusula no se informó específicamente) pueden exigir la eliminación y devolución de esta. Existen dos maneras de hacerlo:

  • Vía extrajudicial: desde enero de 2017 se puede al banco de manera gratuita puedes hacer una reclamación formal en el Servicio de Atención al Cliente del banco en el que contrataste la hipoteca con cláusula suelo. La entidad hará una oferta de devolución o reducción del capital pendiente de la hipoteca. El dinero deberá ser devuelto en un plazo no superior a los tres meses.

Si no llegamos a un acuerdo en tres meses, el proceso se dará por concluido. Durante este procedimiento no podemos tomar acciones legales, pero una vez finalizado podremos optar por la vía judicial.

  • Vía judicial: podemos denunciar al banco ante el juzgado especializado en cláusulas abusivas de nuestra provincia. Podemos hacerlo a través de un abogado o de los servicios jurídicos de una asociación de consumidores.