Origen del Black Friday

origen del black friday

En la sociedad de consumo que vivimos, es difícil no caer en la tentación de entrar en una vorágine de gastos. Si lo pensamos bien, las rebajas y periodos de compras se encadenan una detrás de otra. A principios de año tenemos a los Reyes Magos, seguidos por las Rebajas de Invierno, después tenemos el Día de la Madre, para entrar en Verano y sus gastos (incluidas las Rebajas de Verano), empezando el año lectivo con la vuelta al cole y su desembolso, llegando así a las navidades no sin antes haber pasado por Halloween, el Día del Padre o el Black Friday.

Parece hecho a posta, ¿No es así? y eso que no hemos contado todos los cumpleaños o aniversarios que nos harán gastar más. Pues algunos afirman que, efectivamente, todos estos festivos se suceden de tal manera que no paremos nunca de gastar. ¿Es esto cierto? ¿Hay alguna base para que existan estas fechas, o es puro márketing?

Black Friday, Origen del Nombre

Alrededor del Black Friday se han construido muchos bulos, y es que su nombre da mucho juego («Viernes Negro» suena más a tragedia que a celebración). Pero no todo lo que se lee en internet es cierto.

Si bien es cierto que el nombre nace en Filadelfia, es rotundamente falso que se deba a los antiguos mercados de esclavos, un bulo que lleva circulando hace tiempo y no tiene ninguna base. No obstante, otras teorías parecen ser ciertas o parcialmente ciertas, ya que en realidad, la historia no es tan sencilla y tiene varias maneras de explicarse.

Aunque sabemos a ciencia cierta que nace en Filadelfia en la década de los 60, y se refiere al día después de Acción de Gracias, hay dos que son las teorías más plausibles. Una afirma que el nombre nace entre los policías de tráfico de la ciudad al referirse a las enormes colas y congestiones de carreteras que iban a encontrarse ese día (recordemos que cae después de Acción de Gracias, festividad muy importante en los Estados Unidos).

Historia de las rebajas

Esta teoría parece la más cierta y más certera como el origen del término. Pero claro, ¿Qué tiene que ver el tráfico con bajar los precios? Lo cierto es que entre los norteamericanos ya era costumbre rebajar los precios pasado Acción de Gracias. Esto es similar a nuestras Rebajas de Invierno, que empiezan justo después de Reyes. Y aquí es donde nace la segunda teoría.

Existiendo ya este tipo de rebajas de manera natural (no fue ninguna invención de ninguna multinacional, como se suele pensar), los comerciantes verían cómo los números rojos de sus cuentas volvían a ser positivos de nuevo. Esto, por supuesto, les evocaba al término que usaban los policías de tráfico de Filadelfia, ya que esos números rojos pasaban a ser números negros (en positivo).

En España, además de adoptar el Black Friday, las grandes superficies lo han convertido en un fin de semana que se encadena con el Cyber Monday.

Black Friday en España

La historia del Black Friday en España es muy reciente. Como hemos aprendido, incluso el término en sí nace hace menos de 100 años, por lo que su irrupción en nuestro país es prácticamente desde ayer.

Esto sucede cuando MediaMarkt, compañía cuyo origen es, curiosamente, alemán y no americano, decide celebrarlo por primera vez en Noviembre de 2012. La razón por la que llega tan tarde no es otra si no las regulaciones del gobierno, que hasta ese año establecían desde el Estado los periodos de rebajas. Tan pronto como dicha ley desapareció, el «Viernes Negro» empezó a florecer.

Al año siguiente, en 2013, el éxito de la compañía germana fue emulado por todas las grandes superficies, incluidas Amazon y El Corte Inglés. Eso sí, los españoles, cuando hacemos algo, lo hacemos a lo grande: mientras que en su origen se trataba de un solo día, nosotros lo hemos alargado todo un fin de semana hasta unirlo con el Cyber Monday. Si es que no hay nada que nos guste más que hacer puente, ¡Aunque sea consumiendo!

¿Ahorrar en Black Friday?

Hay que tener una cosa clara, y es que las rebajas existen para que las compañías ganen dinero. Esto parece significar que, sí o sí, Black Friday es una fecha en la que vamos a gastar mucho y no ahorrar nada.

Esto es cierto si lo miramos de una manera simple y cortoplacista. Por supuesto, comprar en Black Friday significa que vamos a gastar. Pero hay ciertos trucos que te pueden ayudar a que seas tú el que se aproveche de Black Friday, y no Black Friday quien se aproveche de ti.

Un ejemplo es realizar las compras de Navidades en Black Friday. Estas compras son prácticamente inevitables, y se han de hacer en algún momento. Si eres previsor y sabes qué querrán tus seres queridos, es el momento ideal para ahorrar un buen porcentaje de esas compras.

Esto se puede aplicar a cualquier escenario en el que preveamos un desembolso grande. Digamos que necesitamos renovar armario para invierno (¡O verano!), que quieres actualizar tu equipo informático, lanzarte a la aventura de montar un negocio o hacerte Freelance… cualquier escenario en el que vayas a realizar un gran volumen de compras en breve, aprovecha las rebajas.

Es posible cambiar las tornas y que en Black Friday seas tú quien se aprovecha de los bancos y los comercios, consumiendo de manera responsable e inteligente.

Tampoco te dejes engatusar por las primeras ofertas que veas. Comparar es la clave: no vayas a una gran superficie dispuesto a gastarte tu sueldo en las mejores ofertas. Recuerda que negocios online también cuentan con rebajas y puede que incluso ahorres más que comprando en un establecimiento. SI no te fías y necesitas probarte las prendas antes de comprarlas online, tienes dos opciones. Puedes comparar las webs de los diferentes establecimientos, o simplenente puedes probarte la prenda en el establecimiento y comprala online.

Aprovecharse de los bancos y financieras

Si ves que esas compras inevitables te van a salir más baratas si aprovechas el Black Friday, aprovecha. Puede que en ese mes no dispongas de tanto dinero, pero siempre y cuando veas que al final acabarás ahorrando, puedes pedir un adelanto o incluso un préstamo personal barato. Pero ojo con esta opción ya que deberás calcular que sigues ahorrando aún pagando las comisiones del crédito. Una buena opción es aprovechar micropréstamos con el primer préstamo al 0% de interés, como el de Vivus, o incluso hacer tus compras mediante alguna tarjeta de crédito, como la Tarjeta Oro de Wizink, sin aplazar las mismas y así no pagar intereses.

Eso sí, sigue siempre la regla de oro. La manera de aprovechar realmente las rebajas es comprar aquello que comprarías a pesar de no estar rebajado. Es muy sencillo caer en la tentación de empezar a comprar prendas, objetos o aparatos que realmente no deseamos, pero que simplemente están muy baratos. Piensa que de sea manera, muerdes el anzuelo. Nunca compres lo que no deseas o necesitas.