¿Qué es el TIN?

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En otro artículo os explicábamos qué es el TAE, ya que es el índice de intereses más popular, fiable, y que por ley deben mostrar todos los préstamos al consumo. Ahora nos toca explicaros qué es el TIN.

El TIN o el Tipo de Interés Nominal hace referencia a los intereses y comisiones que el banco decide aplicar al préstamo solicitado. Esto significa, por decirlo de alguna manera, el importe que la entidad financiera decide «quedarse» como beneficio tras prestarnos el dinero.

No obstante, si has pedido un préstamo, ya sabrás que raramente la entidad bancaria se queda simplemente con esa cifra. Nuestra mensualidad normalmente incluye muchos más gastos, además de la comisión en sí. Por lo tanto, el TIN no refleja el porcentaje anual que pagaremos de más respecto al dinero prestado.

Comisiones que no refleja el TIN

El TIN, como decimos, sólo refleja la comision mensual que aplica el banco a término de «beneficio». No obstante, hay otros gastos asociados al préstamo. Estos pueden tanto venir incluidos en la cuota mensual, de manera fraccionada, o bien, en raras ocasiones, como cargos completos. Esto no suele suceder ya que cuando pedimos dinero, normalmente es por falta de liquidez en grandes sumas.

Las comisiones que pueden reflejar son las siguientes:

  • Comisión de Apertura: Esta es la comisión más común. Representa los gastos de gestión que el banco necesita suplir para disponer el dinero en sí. Por decirlo de alguna manera, es la comisión que el banco te cobra por el hecho de cederte el préstamo y tener ese dinero disponible.
  • Comisión de Estudio: Este gasto representa las gestiones que el banco ha realizado para determinar si eres apto para el préstamo o no. Esto son, las tareas de verificación de tu liquidez, comprobar datos, mano de obra del personal, etc.
  • Gastos de peritaje/notaría: En algunos productos, como los préstamos con garantía, pueden existir gastos adicionales de notaría o peritaje. Por ejemplo, si tu domicilio funcionará de garantía, puede que la financiera te cobre los gastos del servicio del perito.

Comisiones que no se reflejan en el TIN ni en la TAE

Aunque como indicamos, la TAE es el mejor indicador para comprobar cuánto pagaremos al final respecto al dinero solicitado, siguen existiendo gastos que se escapan. Esto se debe a que estos gastos son «imprevistos» que no tienen que pasar, o bien gastos que no son directamente parte del préstamo, pero que al contratarlo pueden intentar «colarnos» como condición.

  • Comisión por cancelación: Si decides cancelar antes de tiempo, puede que la financiera decida cobrarte una comisión. No entres en pánico, ya que esta comisión rara vez te perjudicará demasiado, ya que por ley no puede ser amyor al 2%. Además, amortizar un crédito con tal brevedad supone que pagarás menos intereses. Por decirlo de alguna manera, cuando somos tan buen cliente que al segundo mes de un préstamo a 12 meses lo cancelamos, la financiera aplica dicha comisión, ya que no esperaba que sólo pagaras una cuota, a modo de protección de beneficios.
  • Comisión por cambio de titular: Muchas veces, cambiar el titular, o incluso el avalista, puede que acarree un gasto extra. No se ve reflejado porque es una situación que puede darse o no.
  • Servicios extra: Algunos préstamos te pondrán como condición a la contratación (o tú mismo has decidido contratarlo) algún servicio extra. El más común suele ser el seguro de impago, pero pueden haber diferentes servicios añadidos. Al no ser parte del préstamo, no se consideran parte del TAE.
  • Comisión por mora: Si no pagas tu deuda, la financiera es probable que aplique alguna comisión por mora. Al no ser un gasto esperado, no se incluyen en el TAE, pero como el resto de gastos, ha de estar especificado en el contrato.

¿Cuándo fijarse más en el TIN que en el TAE?

Si hablamos de préstamos, la respuesta es sencilla: nunca fiarse del TIN. Nunca te interesará saber más un índice que luce mejor al ser más bajo que el TAE, ya que existen crédtos cuya diferencia puede ser abismal. Nunca necesitarás saber cuánto menos pagarás respecto al importe real. Además, incluso fijándote en el TAE, no siempre sabrás cuánto pagarás totalmente. Recordamos que la TAE es anual, por lo cual un 10% TAE en un préstamo a 10 años será más que el 10% del importe total.