Moroso

Moroso o morosa es aquella persona física o jurídica que no ha cumplido con la obligación de un pago dentro del periodo establecido por una entidad o empresa, ya sea pública o privada.

Para ser considerado legalmente como tal, ambas partes deben tener en su posesión un documento legal en el que se reconozca que el deudor está obligado a hacer dichos pagos. En caso de que dicho documento no exista, la deuda no puede ser demostrada legalmente y no se puede proceder contra la persona deudora. En el ámbito bancario español, se suele aplicar a partir del tercer recibo impagado.

¿Cómo se recuperan las deudas?

Existen diferentes maneras de proceder antes los impagos en España:

  • Proceso monitorio amparado en el derecho civil: la entidad o empresa hace una petición formal al juzgado de primera instancia de la localidad en la que constan los datos del moroso y la cantidad impagada. Este proceso es aplicable a deudas iguales o inferiores a los 30 000 €.
  • Demanda: en caso de que la cantidad impagada fuese superior a los 30 000 €, se deberá presentar una demanda formal ante el juez de primera instancia. El moroso podrá oponerse dentro de los primeros 20 días hábiles con la asistencia de un abogado o procurador.
  • Juicio cambiario: si la deuda parte del impago de documentos cambiarios (cheques, pagarés, etc.) se iniciaría este proceso, en el que la presencia de un abogado o procurador es necesaria.

En cualquier caso, el juzgado remitirá a los morosos una comunicación con un plazo de 15 días para que satisfagan la deuda pendiente con sus intereses correspondientes. Además, puede ejecutarse un embargo preventivo de los bienes hasta que la deuda haya sido pagada.

Formar parte de una lista de morosos, además de poder denegarnos créditos, puede que nos complique contratar servicios de suministros.

Consecuencias de ser moroso

Cuando adquirimos deuda y se nos considera morosos, se nos incluye en ficheros específicos para morosos. Estos ficheros pueden pertenecer a asociaciones bancarias, financieras o empresas privadas. Cuando vamos a pedir un crédito o un préstamo, las entidades pueden consultar el fichero para poder comprobar si estamos a corriente de nuestros pagos. Esto se hace especialmente en operaciones similares.

En caso de figurar en alguna de estas listas, podríamos tener problemas a la hora de fraccionar pagos o solicitar créditos. Incluso nos puede complicar contratar servicios de telefonía u otros suministros.

Según la ley actual, todo individuo tiene derecho a ser informado de su inclusión en estas listas, así como de acceso, rectificación, cancelación y oposición.

Morosos y ASNEF

La Asociación Nacional de Establecimientos Financieros de Crédito (ASNEF) es una de las organizaciones principales encargadas de reunir las deudas impagadas de personas físicas y jurídicas. Funciona como enlace entre las administraciones públicas, las entidades de crédito y los consumidores. De esta manera, las entidades financieras pueden consultar el fichero antes de conceder un préstamo y asegurarse de que el solicitante no consta en él.

La mayoría de las entidades financieras no conceden créditos a clientes que consten en este registro. No obstante, cada vez son más las que ofrecen préstamos personales aunque constemos en el fichero ASNEF.

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