¿Me concederán el préstamo?

euros y prestamos

Muchas veces, los productos financieros parecen estar pensados para el mismo tipo de persona: un asalariado con contrato indefinido que necesita una gran suma de dinero a pagar en varios meses. Por decirlo de alguna manera, esto es lo que nos parece un «préstamo normal» para un «usuario normal«.

No obstante, la realidad nunca es tan simple y muchas personas no comparten la supuesta «normalidad» de tener un contrato indefinido. Aunque tengamos capacidad crediticia, o creamos tenerla, nuestra circunstancia puede ser muy diferente. Por ello, en Top5Credits hemos reunido las circunstancias más comunes para que sepas si, en función a ella, te concederán el crédito que necesitas.

Necesito un préstamo pero no tengo nómina

Si necesitas un préstamo pero no tienes nómina, es más fácil de lo que pensabas. La gran mayoría de las entidades ofrecen algún tipo de préstamo sin nómina. No obstante, prácticamente todos te exigirán alguna prueba sobre tu capacidad crediticia. En resumidas cuentas, nadie dará un crédito sin pedir un justificante de ingresos.

Tanto si eres pensionista como si recibes cualquier tipo de prestación, deberás justificarla. En caso de que sea una prestación temporal, como la prestación de desempleo, las entidades serán más reacias a darte el crédito, aunque si es un importe bajo, puede que lo recibas. Otro escenario es si eres un autónomo, en este caso puedes preferir buscar un préstamo para autónomos que se adapte a tu situación, aunque muchas entidades no pondrán trabas si justificas tus ingresos.

Esto se aplica para prácticamente cualquier tipo de préstamo. Puedes conseguir un préstamo online sin nómina, créditos al instante sin nómina e incluso que acepten ASNEF. Lo que no existe y nunca existirán son créditos sin nómina ni ingresos, ya que las financieras querrán ver su dinero de vuelta.

Estoy en ASNEF y necesito un préstamo

Éste es otro de los escenarios más comunes a la hora de pedir un crédito. Y es que acabar en una lista de morosos es mucho más fácil que conseguir salir de ASNEF. No obstante, estás de suerte, ya que existe una gran variedad de préstamos personales con ASNEF.

Los préstamos que aceptan clientes suelen ser, en su mayoría, minicréditos con ASNEF. Esto es debido a que, a ojos de la financiera, existe cierto riesgo de que la deuda no se pague. Por ello es más probable encontrar un crédito rápido sin importar ASNEF que grandes préstamos personales de varios miles de euros.

Los créditos con ASNEF suelen ser bastante generosos a la hora de aceptar clientes; créditos con ASNEF y pensión, sin nómina, con poco papeleo… por contra, sus intereses son bastante elevados, por lo que piénsalo bien antes de pedirlo.

Conseguir un préstamo estando en ASNEF es sencillo, aunque sus intereses son elevados.

Busco créditos online en el acto

A veces, la cantidad o los intereses no es lo que más nos preocupa. Puede que nuestra prioridad, en muchas ocasiones, sea directamente lo rápido que sea el crédito. Ya sea por no perder una oportunidad de compra o para alguna puntualidad de emergencia, es totalmente normal que a veces nos prime el tiempo que nos números.

En estos casos, seguramente busquemos préstamos rápidos sin papeles, con la menor burocracia y que podamos disfrutarlos en cuestión de minutos. Y es cierto que muchos préstamos pueden conseguir que tengas el dinero en tu cuenta en menos de 15 minutos.

Con este tipo de créditos pasa lo mismo que con los créditos que aceptan ASNEF; la rapidez se paga, en forma de intereses. Y sus importes no suelen ser muy grandes, por lo que son más bien micropréstamos los que suelen ser tan rápidos.

No tengo ingresos y quiero un préstamo

Como hemos explicado, las financieras quieren clientes, por lo que se adaptan para ofrecer soluciones a todo tipo de personas. Estando en ASNEF, sin nómina, de manera rápida… pero nadie regala dinero.

Una financiera seria nunca te prestará dinero si no puedes devolverlo. Y la que lo haga, seguramente esté interesada en hacerse rica a costa de altos intereses de mora, ofreciendo créditos que saben que no podrás pagar para enriquecerse a costa de tu deuda.

Si no puedes pagar un préstamo, no lo pidas. Las consecuencias serán peores si eres incapaz de saldar tu deuda.